Escultura en bronce: Rumbo al Paraíso

Escultura en bronce: Rumbo al Paraíso

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Esta escultura llamada “Rumbo al Paraíso” es una de mis favoritas. Representa el concepto de ayuda. El hecho de que una persona pueda asistir a otra para elevarse a niveles espirituales más deseables. El que alguien sea capaz de darle la mano a los demás para salir del materialismo en el que nosotros, en esta sociedad, nos hemos empantanado.

Me encantaría platicarte el reto que fue modelarla.

Como probablemente sabes, para lograr una obra en bronce,  el modelado primero se hace  en plastilina, arcilla, o en un material de ese tipo, para luego sacarle molde y fundirla.

Como de costumbre, hice un armazón de alambre y sobre este empecé a modelar la obra en plastilina. Fui avanzando poco a poco durante varios días. Por supuesto mientras más plastilina le agregaba, más pesaba.

Para mi sorpresa, una mañana la escultura se había caído y deformado. El peso la había vencido. La tuve que deshacer para reforzar la estructura y luego la volví a modelar desde el principio.

Una tarde en la que yo no estaba presente, el Sol entró sin permiso al estudio y abrazó la obra. El material se ablandó, por lo que la pobre obra se vino abajo una vez más.

Me di cuenta que lo fino y estilizado de la pose y de las figuras no iban a aguantar su propio peso, por lo que construí una estructura externa de fierro, en forma de “L” invertida, para que la obra colgara desde este “puente” evitando que la fuerza de gravedad causara estragos una vez más.

Así pude finalmente terminar el modelado. ¡Hurra!

Tiempo después la poeta Claudia Moscovici escribió una presentación para esta obra, la cual copio aquí abajo. Espero te guste.

Con cariño,

Leonardo

 

Escultura en bronce: Rumbo al Paraíso

Introducción a la escultura en bronce “Rumbo al Paraíso” 
“Rumbo al Paraíso” representa la espiritualidad del amor apasionado.  Rodin fue el primero en enseñarnos que la sensualidad y la espiritualidad podían ser perfectamente compatibles; además, por primera vez vimos en el arte a la mujer enlazada por el abrazo de un hombre sin que este acto fuera violento o indeseado.  ¿Y a dónde nos dirigimos a partir de Rodin para que nos muestre el desarrollo artístico de la sensualidad pasional?
Leonardo Pereznieto nos muestra el rumbo: al Paraíso.  A antiguos motivos espirituales como ángeles alados que establecen nuevas relaciones humanas.  El ángel es un joven hombre tomando a una mujer que se estira hacia él, para levantarla; para traerle salvación.  La joven mujer, con su cuerpo igualmente bello e idealizado como el del ángel, permanece, sin embargo, terrenal.  Su pose es más ambivalente y complicada que la de él.
Ella se estira hacia el ángel, extendiendo su cuerpo sobre la punta de los pies, como si tratara de estar más cerca de su alado amante.  Al mismo tiempo, sin embargo, hay una determinación e inmovilidad en su postura. Como si ella tuviera raíces en la Tierra y, a pesar de los esfuerzos de su pareja, se rehusara a ceder.
Finalmente, esta simetría y contrapunto de esfuerzo y movimiento entre amantes, pone la pregunta: ¿Quién jala a quién? ¿Está la mujer jalando a su ángel a la Tierra o está tratando él de elevarla al Paraíso?  ¿Y qué lugar es el más adecuado para una vida humana compartida? Para una vida que une lo físico con lo espiritual?  Esta edificante escultura incorpora las preguntas del movimiento y ambivalencia de la metafísica moderna acerca de cómo encontrar, a través del amor apasionado, algún tipo de sentido, conforto y espiritualidad en la Tierra.
Profesor Claudia Moscovici
Universidad de Michigan

 

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